La imagen es todo

Las adolescentes son las más vulnerables a la anorexia, sobretodo a partir de los 13 años, cuando comienzan a recibir estas exigencias de belleza de la sociedad y la moda.
La búsqueda del perfeccionamiento de la imágen corporal lleva al enfermo a iniciar dietas demasiado exigentes, a obsesionarse con la información nutricional de los alimentos, dejando de lado aquellos con altos niveles calóricos.
Bajar de peso será su objetivo, mejorar su imagen. Sin embargo, esta delgadez anhelada provocará daños importantes en la salud, provocando en algunos casos, la muerte del enfermo.